Mi columna en DT El
Comercio.
GUARDIOLA: PASADO Y FUTURO
Barcelona está en la historia. Éxito sostenido durante años ofreciendo el mejor fútbol del mundo. Fue lindo mientras duró. Esta goleada tremenda, inimaginable, irremontable puede confirmar que el ciclo terminó, pero no evitará que aparezca la nostalgia de haber disfrutado a un equipo único e irrepetible. El presente desorientado no resta credibilidad. No es inteligente sepultar un equipo con Messi, Iniesta, Xavi, Busquets o Piqué. Hay que retomar la ruta de obsesión, exigencia y competitividad que Guardiola encaminó. Pep que es un genio dejó más que un club ganador, cuando detectó que el equipo se había liberado se apartó.
Con el paso del tiempo, el funcionamiento y los resultados fueron venciendo al Barza. Guardiola supo irse. Y luego de un año rechazando propuestas de los nuevos millonarios de Europa, también supo llegar. Bayern es un grande, con pasado, presente y futuro, y si cierra la temporada con la triple corona (Liga, Copa y Champions), las expectativas serán difíciles de proyectar. ¿Qué otros objetivos más podría lograr?, un reto a la altura del propio Pep. Tal vez, buscará seguir ganando con la perfección en su plan de juego. Encontrará un plantel de futbolistas desarrollados técnicamente, potentes físicamente, con capacidad táctica y en estado de gracia.
Guardiola proyectó lo que venía. Barza desgastado, sin renovación y donde los titulares se hicieron más titulares y los suplentes más suplentes. Todo esto derivó en las lesiones: Puyol y Mascherano descartados, Busquets con pubalgia y Messi no estaba recuperado. Por otro lado, Bayern llegó con todo su potencial. Salvo Kroos, fuera lo que resta de temporada, los demás alcanzaron plenitud física y de rendimiento. Están en pico de funcionamiento, le hicieron 9 al Hamburgo, 6 al Wolsburgo, no tuvieron problemas con Juventus. Pep reconoció ese potencial. Llegará a un club perfecto, de un país que sigue progresando en el fútbol. Solo falta saber si llegará al campeón de Champions o no.
GUARDIOLA: PASADO Y FUTURO
Barcelona está en la historia. Éxito sostenido durante años ofreciendo el mejor fútbol del mundo. Fue lindo mientras duró. Esta goleada tremenda, inimaginable, irremontable puede confirmar que el ciclo terminó, pero no evitará que aparezca la nostalgia de haber disfrutado a un equipo único e irrepetible. El presente desorientado no resta credibilidad. No es inteligente sepultar un equipo con Messi, Iniesta, Xavi, Busquets o Piqué. Hay que retomar la ruta de obsesión, exigencia y competitividad que Guardiola encaminó. Pep que es un genio dejó más que un club ganador, cuando detectó que el equipo se había liberado se apartó.
Con el paso del tiempo, el funcionamiento y los resultados fueron venciendo al Barza. Guardiola supo irse. Y luego de un año rechazando propuestas de los nuevos millonarios de Europa, también supo llegar. Bayern es un grande, con pasado, presente y futuro, y si cierra la temporada con la triple corona (Liga, Copa y Champions), las expectativas serán difíciles de proyectar. ¿Qué otros objetivos más podría lograr?, un reto a la altura del propio Pep. Tal vez, buscará seguir ganando con la perfección en su plan de juego. Encontrará un plantel de futbolistas desarrollados técnicamente, potentes físicamente, con capacidad táctica y en estado de gracia.
Guardiola proyectó lo que venía. Barza desgastado, sin renovación y donde los titulares se hicieron más titulares y los suplentes más suplentes. Todo esto derivó en las lesiones: Puyol y Mascherano descartados, Busquets con pubalgia y Messi no estaba recuperado. Por otro lado, Bayern llegó con todo su potencial. Salvo Kroos, fuera lo que resta de temporada, los demás alcanzaron plenitud física y de rendimiento. Están en pico de funcionamiento, le hicieron 9 al Hamburgo, 6 al Wolsburgo, no tuvieron problemas con Juventus. Pep reconoció ese potencial. Llegará a un club perfecto, de un país que sigue progresando en el fútbol. Solo falta saber si llegará al campeón de Champions o no.
LA SONRISA DEL FÚTBOL
Ronaldinho vuelve a ser protagonista con Atlético Mineiro que busca ganar la Copa por primera vez.
Ronaldinho ha vuelto. Va por el campo de juego con esa alegría como si silbase una samba. Llegó al Atlético Mineiro y le transmitió al equipo su aura de buena suerte y contagio positivo. Este genio del empeine está conduciendo a un equipo gris a ser top de Sudámerica en busca del gran objetivo: ganar la Copa Libertadores. El gran fútbol requiere de grandes jugadores. Ronaldinho lo es.
A los 33 años, no solo le quedan los tiros libres y algún pase magistral. En un club donde se siente cómodo y con paz de espíritu recuperó entusiasmo e interés. Es el líder futbolístico del plantel. Demuestra estar en buena forma y bien preparado, no tiene comparación, aunque al mejor Ronaldinho ya lo hemos visto. Sabe que si quiere jugar el Mundial, tiene que entrenarse bien. A nadie le alcanza con el talento.
Ronaldinho le ofrece categoría a la Libertadores. Un toque de distinción. No sólo muestra los dientes, sino los alardes del jogo bonito. Minieiro es hasta hoy, el mejor equipo del torneo. El 10 ha regalado su genialidad con frecuencia. Hasta en La Paz, ante The Strongest, completó 90 minutos con naturalidad. Como los grandes futbolistas, transmite la sensación que sólo descansa del fútbol con más fútbol.
Se ubica como siempre, de enlace, detrás de dos delanteros que volvieron de Europa -Tardelli y Jo- y que le permiten jugar en función de equipo y tener opción de pase. Si no tuviera nadie de peligro en el área podría trasladar el balón hasta salirse del estadio, aunque se ahogaría con menos respuestas físicas. Se sigue sintiendo mejor por izquierda a pesar que su pie más seguro es el derecho. Así le marcó a Arsenal de Sarandí uno de los goles de la Copa. Nunca será un extremo, es un medio ofensivo con fantasía, pase y remate que arrastra la marca de dos o tres defensores con enorme capacidad para proteger el balón.
Muchos lo habían retirado en especial cuando dejó el Barcelona y se rompió el romance con el club y la ciudad. Los medios le comenzaron a apuntar desde sus portadas comparando su silueta del día que debutó con tres años después. Pero Ronaldinho no se abandonó. Ahora está de vuelta con su fútbol alegre que no se le ha olvidado. Le sobra para brillar en Mineiro y convertirlo en un club protagonista. Le alcanzará para la selección de Brasil y jugar el Mundial?. El destino, a veces, es como el cartero, también llama dos veces.
Ronaldinho vuelve a ser protagonista con Atlético Mineiro que busca ganar la Copa por primera vez.
Ronaldinho ha vuelto. Va por el campo de juego con esa alegría como si silbase una samba. Llegó al Atlético Mineiro y le transmitió al equipo su aura de buena suerte y contagio positivo. Este genio del empeine está conduciendo a un equipo gris a ser top de Sudámerica en busca del gran objetivo: ganar la Copa Libertadores. El gran fútbol requiere de grandes jugadores. Ronaldinho lo es.
A los 33 años, no solo le quedan los tiros libres y algún pase magistral. En un club donde se siente cómodo y con paz de espíritu recuperó entusiasmo e interés. Es el líder futbolístico del plantel. Demuestra estar en buena forma y bien preparado, no tiene comparación, aunque al mejor Ronaldinho ya lo hemos visto. Sabe que si quiere jugar el Mundial, tiene que entrenarse bien. A nadie le alcanza con el talento.
Ronaldinho le ofrece categoría a la Libertadores. Un toque de distinción. No sólo muestra los dientes, sino los alardes del jogo bonito. Minieiro es hasta hoy, el mejor equipo del torneo. El 10 ha regalado su genialidad con frecuencia. Hasta en La Paz, ante The Strongest, completó 90 minutos con naturalidad. Como los grandes futbolistas, transmite la sensación que sólo descansa del fútbol con más fútbol.
Se ubica como siempre, de enlace, detrás de dos delanteros que volvieron de Europa -Tardelli y Jo- y que le permiten jugar en función de equipo y tener opción de pase. Si no tuviera nadie de peligro en el área podría trasladar el balón hasta salirse del estadio, aunque se ahogaría con menos respuestas físicas. Se sigue sintiendo mejor por izquierda a pesar que su pie más seguro es el derecho. Así le marcó a Arsenal de Sarandí uno de los goles de la Copa. Nunca será un extremo, es un medio ofensivo con fantasía, pase y remate que arrastra la marca de dos o tres defensores con enorme capacidad para proteger el balón.
Muchos lo habían retirado en especial cuando dejó el Barcelona y se rompió el romance con el club y la ciudad. Los medios le comenzaron a apuntar desde sus portadas comparando su silueta del día que debutó con tres años después. Pero Ronaldinho no se abandonó. Ahora está de vuelta con su fútbol alegre que no se le ha olvidado. Le sobra para brillar en Mineiro y convertirlo en un club protagonista. Le alcanzará para la selección de Brasil y jugar el Mundial?. El destino, a veces, es como el cartero, también llama dos veces.
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